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Pabellón Araucanía se unió a La Hora del Planeta en jornada de conciencia por el cuidado del medio ambiente

Durante una hora se apagaron las luces del hito arquitectónico instalado a los pies del cerro Ñielol de Temuco como parte de una jornada familiar para crear conciencia por el cambio climático.

El Pabellón Araucanía fue una de las construcciones que a nivel mundial apagaron las luces como parte de la iniciativa “La Hora del Planeta”, una actividad impulsada y concebida por el Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF por su sigla en inglés.

La acción simbólica para llamar la atención sobre el problema del cambio climático, fue organizada por la carrera de Ingeniería Civil Ambiental de la Universidad Católica de Temuco, por medio de sus estudiantes, quienes en coordinación con la casa de estudios y el respaldo de WWF Chile, llevaron a cabo una jornada familiar que culminó con la gran velatón entre las 20:30 y las 21:30 hrs.

Carolina Rodríguez, presidenta del centro de los estudiantes organizadores, destacó el valor de esta acción “donde lo principal es crear conciencia en la población de que cualquier gesto, contribuye al cuidado del medio ambiente”.

“El objetivo es concientizar a la población sobre el cambio climático por el consumo energético, es por esto que la actividad principal es apagar las luces y no consumir electricidad por 1 hora y buscamos que las familias se sumaran con distintos tipos de actividades”, agregó la estudiante.

De esta forma, se desarrolló una jornada que contó con la participación de la Municipalidad de Temuco, con la instalación de un punto verde para artículos reciclables, además de stands infantiles, muestras de emprendimientos sustentables, baile entretenido y presentaciones artísticas que repletaron el Pabellón Araucanía.

La Hora del Planeta nació hace más de una década en Sidney, en 2007, como un gesto que consiste en apagar las luces de hogares, negocios, edificios y monumentos emblemáticos durante una hora. Una sencilla acción que después articularía un creciente movimiento mundial por el Planeta.

Ya forman parte del movimiento de defensa de la naturaleza miles de ciudades de 188 países que apagan más de 17.000 monumentos y edificios icónicos, uniendo a ciudadanos, empresas e instituciones para, entre todos, “cambiar el cambio climático”.